Planeta JOY

04.11.2019

Finca La Anita presenta dos novedades: su primer Pinot Noir y Varúa Blend

Se trata del tinto ícono de la casa y de un Pinot Noir de edición limitada; lee la nota y conocé más detalles.

comentarios (0)

Finca La Anita, bodega que hoy lidera el winemaker suizo Richard Bonvin, CEO y director de Enología, fue una de las pioneras en elaborar vinos de alta gama, y hoy en día se encuentra en un proceso de aggiornamiento que se expresan a la perfección en sus dos nuevos vinos.

Ubicada en Agrelo, Luján de Cuyo, la bodega cuenta con un cuidado viñedo de 72 hectáreas con las que trabajan un concepto de Estate Wine y sólo elaboran a partir de uvas propias. 

Conocida por sus Syrah, Merlot y Cabernet Sauvignon, el primer Pinot de la bodega -del cual se hicieron solo 450 botellas- es un hallazgo. “Nunca quisimos hacer un Pinot Noir con Finca La Anita, pero cuando lo probamos después de la fermentación alcohólica nos quedamos sorprendidos por la calidad, por lo que decidimos mandarlo a barrica y embotellarlo,” explica Bonvin.

Se trata de un Pinot Noir que no expresa tipicidad, ya que es más potente -tanto en color como un boca- y tiene un paso de 16 meses por barrica francesa y americana.

De la mano de la nueva imagen, que la bodega estrenó a fines de 2018, también se presentó la nueva imagen de VARÚA con un flamante corte.  Son 1200 botellas que rescatan las variedades insignia de Finca La Anita. 

VARÚA es un vino muy expresivo, un tinto de guarda distinto a los vinos súper premium que dominan el mercado, tratando de encontrar un equilibrio entre madera, fruta y cuerpo, pero con alta intensidad de sabor.  Para ello, el equipo técnico de la bodega dedicó mucho tiempo a probar cada barrica; con las mejores hicieron un corte de Merlot, Syrah y Cabernet Sauvignon.

Es un vino de color rojo profundo y oscuro.  Se recomienda abrir la botella con tiempo y esperarlo en la copa y así descubrir capa por capa las especias de la crianza como nuez moscada, frutos ácidos como las cerezas y frutos negros maduros.  La madera persiste y toma formas distintas de chocolate blanco y suaves ahumados en su largo final.

A diferencia de lo que está ocurriendo en el mercado, Finca La Anita apuesta por al mercado interno. Ese ha sido el camino de la casa desde 1992, cuando lanzaron sus primeros vinos que construyeron la leyenda. “A veces hacemos las cosas al revés: hoy cambiamos nuestra estrategia comercial, haciendo un trabajo de terreno con un nuevo equipo desde nuestra oficina en Buenos Aires, dirigido por Jorge Del Valle”, explica Richard Bonvin.

 

La tarea de Del Valle es acompañar a los clientes y realizar acciones con ellos para posicionar a Finca La Anita otra vez en el top de los consumidores locales. “Tengo confianza en nuestra estrategia y en el potencial enorme de Finca La Anita y la calidad de sus vinos. Tenemos un gran equipo: nada nos frena y vamos seguir creciendo en el mercado local como afuera,” cierra el CEO.