Planeta JOY

03.02.2019

4 refugios gastronómicos para pasar el verano con buenos sabores

Si el invierno te pide un plato humeante, en verano sucede todo lo contrario; te contamos cualés son los mejores restaurantes para comer sabroso y liviano.

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Asado, pastas, risottos, platos que cosechan fanatismo, pero que en verano encuentran contrincantes que aportan frescura sin resignar sabor. Aquí cuatro lugares que ofrecen una variedad de platos para los días en los que la temperatura hornea la ciudad. 

LOS WRAPS Y SÁNDWICHES DE "DE LOS FRUTOS"

“Que el producto hable por sí solo”, esa es la consigna que promueve Federico Frutos, al frente del local ubicado sobre avenida del Libertador. Un mostrador, una mesa comunal y una barra conforman el espacio De los Frutos (en sintonía con el apellido de los responsables del local). La mayoría de las personas, sin embargo, optan por el take away, tras elegir entre tres categorías: sándwiches, ensaladas y wraps (a $180 en promedio). Entre los primeros, el llamado Tony, en el que los sabores del pollo, la siracha y el queso danbo se alinean detrás del curry de puerro. El pan es otro punto a favor: cálido y en su textura justa. Otra opción, tal vez menos carnívora, puede ser el bautizado como Lola: una hamburguesa de garbanzos, crema de queso azul, cebollas en lima, tomates horneados y pickles caseros (ingrediente que se repite en muchos platos de la casa). 

Por otra parte, están los wraps: el Vaquita trae carne, cebolla y repollo morado, queso fresco y salsa bbq. El pan finito, crocante, no se desarma y, en su conjunto satisface un almuerzo (al igual que los sándwiches y ensaladas, todo en tamaños generosos). En tanto el wrap Felipe es un clásico del lugar: lleva pollo, espinaca, dando y dijon. 

La carta cambia cada tres meses y ofrecen un plato del día (han pasado sándwiches de pastrón o lomito ahumado). Dos buenos datos a tener en cuenta: los viernes llevan sus comidas a la siempre recomendable cafetería The Shelter Coffee, en tanto que en marzo estrenarán en ese mismo punto sus brunch. 

Av. del Libertador 256, Retiro /T.  4328-8842.

 

LOS MONTADITOS Y EL CEVICHE DE TANTA

Lentamente, los montaditos (cuya fórmula básica es un trozo de pan un poco tostado más algún ingrediente encima) empiezan a encontrarse en algunos restaurantes y bares de la Argentina. En el prolijo emprendimiento del chef Gaston Acurio, muy concurrido por oficinistas, esta opción es más que recomendable para un almuerzo liviano (pero sabroso). 

De estos bocaditos es muy difícil aburrirse: en Tanta, la variedad invita a la degustación de unos cuantos. La modalidad, también: en vez de tener que leer las alternativas en una carta y esperar a que lleguen los montaditos de la cocina, hay que acercarse a la barra y señalar cuáles se desean; casi como si se estuviera en una panadería eligiendo facturas, pero en este caso montaditos ($65).  Con tortilla de papa y jamón crudo; tomate palta, y anchoita; tartar de langostinos; queso de cabra y pesto; pollo  y durazno picado: en Tanta, podríamos decir, no hay ataduras a la hora de combinar productos, todos ellos en perfecta armonía. 

Los anteriores fueron apenas algunos ejemplos, y se pueden encontrar, al menos, 8 alternativas de montaditos más. Todos, claro está, prolijamente presentados. El pan es otro acierto: fresco, esponjoso y con un ligero tostado. 

Claro que no puede faltar el ceviche, aquí sirven el clásico, el que puede pedirse en las cebicherías limeñas ($295).  

Esmeralda 938, Centro.

LOS HUEVOS Y ENSALADAS DE GRAND CAFÉ

Están de festejo en Grand Café: por estos días, celebran 6 años de protagonismo en los desayunos, almuerzos y meriendas de muchos oficinistas. Tal vez una parte del éxito (y permanencia) del lugar pueda explicarse en su propuesta de cocina, basada en una constante búsqueda de nuevas ideas, con productos frescos. La inventiva se verifica en sus ensaladas y...huevos. Sí, todos los días, quienes se dan una vuelta por Grand pueden encontrar una creación única de esa fecha con esta proteína. Para entender de qué hablamos, ya han hecho desde una tostada de gravlax de salmón con huevo mollet, rúcula, cebollas moradas y crema agria hasta un huevo a la plancha con panceta, cebollas confit, hongos y arvejas. 

Las ensaladas son un capítulo también a destacar, compuestas, por lo general (hay excepciones) por un ingrediente de origen animal que puede acompañarse con vegetales, semillas y aderezos varios. Un ejemplo: la Thai de pollo y langostinos ($304), con zanahoria, ciboulette, cilantro, albahaca, noddles de arroz y aderezo de maní. Para veggies, la ensalada De la cosecha ($246) puede ser un imperdible, con lentejas, quinoa, trigo y cebada, palta, espinaca y semillas. En cualquier caso, todas las opciones representan un abanico de alimentos de estación, que se suman a las tartas y a los platos principales del día, y que se pueden consumir hasta agotar el stock del día. 

Basavilvaso 1340, Retiro / T. 4893-9333

LAS PICADAS DE MITO MERCATO

Las picadas deberían ser consideradas un patrimonio nacional o, por qué no, de la humanidad. No habría un horario a cumplir, claro está, para comer una, pero en una tarde de verano una picada bien constituida se convierte en un plan gastronómico para tener en cuenta. 

En el recientemente abierto Mito Mercato, todo apunta hacia las picadas: su propuesta pasa por ofrecer tentadores productos como mortadela, jamón de Parma, spianatta o salamín tandilense, y quesos como los italianos gongonzola, ragusano, entre otros. En porciones o media porciones, pueden ser una forma de consumir cada uno, tal vez tipo copetín.  

Las picadas (o en modo italiano, degustazioni) pueden ser para cuatro personas e incluyen cuatro fiambres, cuatro variedades de quesos más conservas ($900). Para dos comensales, esas cantidades bajan a tres ($530). Aunque también hay dos picadas alternativas: ebraica, con knishes y boios, o aquella mitad salada y mitad dulce, con frutas en almíbar y mermelada de frutilla ($300).  

Cocktails clásicos, aperitivos y vinos para descubrir etiquetas menos conocidas dan forma a la carta de bebidas, en un espacio que permite aprovechar su barra o una larga mesa comunal. 

Soler 6036, Palermo / T. 3978 5684

Por Nicolás de la Barrera