Planeta JOY

05.12.2014

¿Qué tragos pedir cuando salís en pareja?

El cliché marca whisky para ellos y Cosmopolitan para ellas. Pero la realidad está lejos del estereotipo. Nuevas tendencias y sugerencias para que los tortolitos brinden en la barra.

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Esta nota no habla de “tragos de minita” y “tragos bien de macho”. Si bien existe la idea de que las mujeres piden cócteles “fresquitos”, livianos o incluso dulces, mientras que los hombres van con los secos y fuertes, esto no siempre se refleja en las barras.

Lo cierto es que, cuando salís de a dos, la sintonía etílica es esencial para asegurarte una buena noche. Por eso, esta vez buscamos las recomendaciones de algunos de los bartenders más experimentados del circuito, para que en tu próxima cita elijas lo mejor de la carta, manteniendo la armonía entre tu bebida y la de tu +1.

UNA VUELTITA DE TUERCA
Supongamos que el lugar es Verne Club (Medrano 1475, Palermo) y la dama se decide por el best seller Elefante Rosa (ron de canela, Amarula, granadina y frutos rojos). Una buena opción es que el caballero entonces elija el trago más vendido entre los clientes masculinos, el Opium Fashioned (bourbon, almíbar de té negro, bitter y humo de eucalipto).

La selección sería muy correcta, pero más allá de estas opciones, Germán Lacanna, el dueño del bar de los sillones Chesterfield, propone algo diferente. “Me divierte la idea de salir de las obviedades y recomendarle un trago dulce a los hombres y uno seco a las mujeres”, propone. Para ellas, sugiere un Tonic Martini, que combina un Dry Martini y un Gin Tonic y, si bien es un trago muy seco, a esta versión en vez de vermouth se le agrega almíbar de agua tónica. “Es como tomarse un Gin Tonic en una copa martini, en la que el gin y la quinina están muy presentes”, completa y aconseja, para ellos, un Remember the Bramble. Este cóctel, que nació en Londres y busca ser una alternativa al Cosmopolitan, lleva gin, limón, azúcar y jugo de moras. “Puede desafiar a todo aquel que aborrezca los tragos dulces o frutales”, asegura.

Con respecto al trago popularizado en Sex and the City (y luego vilipendiado), Matías Granata, uno de los bartenders del Pony Line (Posadas 1086, Retiro), señala una paradoja: los tragos asociados a los hombres y a las mujeres no están relacionados con la cantidad de alcohol que contengan. “Un Cosmopolitan, por ejemplo, es más alcohólico que un Manhattan y se asocia, indefectiblemente, al público femenino”. Matías recomienda, entonces, salirse del libreto y elegir, para las chicas, un Manhattan.ar, versión del clásico cocktail, pero con un toque de Malamado; y para ellos un Cynner (jerez, Cynar, Angostura, orange bitters, fernet, azúcar negra, lima, soda de canela y menta fresca), una variación sofisticada al clásico fernet cola de after office.

Para los más conservadores, el Pony también ofrece alternativas. Para las chicas resultan irresistibles los tererés, que vienen en jarra para ir cebando en mates de acero, con yerba, bombilla y mucho hielo. Es cierto que no son demasiado alcohólicos pero aquí la moda pasa más por una cuestión estética y de seducción. Además, al tener mucho volumen de líquido, conviven con una larga hora de conversación y flirteo. El Dolfina (Limonada, Absolut, Zubrowka, hibisco y pomelo rosado) es uno de los más pedidos. Para los muchachos, sale mucho el Pure Blood, un bloody con Absolut Horseradish y pepino que es spicy y refrescante a la vez.

EL CROSSOVER DEL NEGRONI
Cada barra es un mundo y los gustos de la clientela varían de bar en bar, pero algo cambió en los últimos tiempos. “El Negroni abrió el camino y ahora las mujeres se animan a tragos más secos”, cuenta Agustín Bertero, de Duarte (Godoy Cruz 1725, Palermo). “Lo mejor es compartir una JarJar (Jameson, Cynar, gaseosa de pomelo)”, sostiene el socio y bartender del bar que acaba de cumplir dos años. Pero si hablamos de tragos en copa, las chicas que quieran salir del emblemático Duartesco Lila (gin Príncipe de los Apóstoles, ciruela y pomelo), pueden ir por un Mint Juliette (Jameson, arándanos y menta) y robarle un sorbo al Old Fashioned que debería ordenar su acompañante masculino: acá preparan uno de los mejores de la ciudad.

Ezequiel Rodríguez, de Victoria Brown (Costa Rica 4827, Palermo) coincide con Agustín en que el Negroni es un nuevo elegido femenino. “Hace siete años que veo revertirse el preconcepto. Las mujeres han pasado de la Caipi al Negroni. Muchas chicas buscan cócteles espirituosos y eso provoca que uno se enamore más aún”, explica. En su barra homenaje a la Revolución Industrial sale mucho el Bramble (gin, limón, crema de mora casera), pero lo interesante es que las mujeres “lo piden seco, no tan dulce, y ahí es donde el cambio es evidente”. Otro éxito entre las damas es el Provence (gin perfumado con flores de lavanda, jengibre, limón y miel); mientras que los hombres suelen inclinarse por el Alleycat (mezcal, Martini bitter ahumado y un toque de PatronCitronge).

Pero así como las preferencias se diversifican, las tradiciones se aggiornan. En The Sensi (Tucumán 422, Centro), “sigue habiendo una probabilidad alta de que las mujeres pidan tragos frutales y frescos, y los hombres tirando a secos y fuertes, pero empezaron a aparecer mujeres que se inclinan por las opciones menos dulces”, cuenta Lucas Aliaga, socio y bartender de la mejor opción de la zona para ponerle coctelería al after office.

Si van de a dos, pídanse una Chili Caipipara para él (vodka, frutos rojos, y tabasco), es pura fantasía: está decorada con una ramita de canela, que justo antes de ser despachada se enciende, y llega a la mesa humeante y perfumada. Completen la comanda con un Ron Fashion para ella (ron añejo, bitter y un toque de ananá) y juéguense una segunda vuelta con cualquier clásico, que de esta barra salen bien y los van a poner melosos.

ADIÓS AL “CÓCTEL CHABÓN”
“Hombres y mujeres, indistintamente, buscan una experiencia fresca, equilibrada y agradable al paladar”, sostiene Luz Fernández García, emperatriz de Bernata (Uriarte 1610, Palermo), y agrega: “Al final, la gente quiere un buen trago. Te sorprendería el éxito que tienen los tragos dulces entre los hombres que vienen a Bernata”.

La propuesta del lugar se centra en Gin Tonics de autor, todos perfumados y deliciosos, pero bien diferentes entre sí. El más pedido entre los caballeros es el #7, Citronella (gin, tónica, jugo de limón, lemongrass y clavo de olor) y para ellas el #4, Manzana Spicy (gin, tónica, té de manzana, rodaja de manzana roja, Angostura y granos de pimienta).

Cuando las opciones son muchas, los bartenders siempre están para darte una mano. El bar por excelencia para primeras citas es Ocho7ocho (Thames 878, Villa Crespo), con una carta variada. “Es nuestro trabajo hacer que hombres y mujeres se animen y prueben diferentes tragos, secos, dulces, amargos, salados, ahumados, frutales. Hay que llegar al cliente con diferentes opciones y respetar sus gustos”, dice Javier Sosa, jefe de barra. Su coequiper, Vanesa Piccardi (más conocida como Picca), está de acuerdo, y acota: “Por suerte, de a poco se está superando el concepto de cóctel de “minita” y el de “chabón”. Hay mujeres, cada día más, que se sientan en la barra y te piden orgullosas un Old Fashioned”.

Para ellas, Sosa propone El Pato, un trago de la sección de clásicos porteños que tiene gin, Campari, Cinzano Rosso, Cinzano Dry, kirsch y Cointreau;  y para las que recién empiezan a coquetear con nuevos sabores, el Refresco #7 (Jägermeister, lima y manzana), ambos tan emblemáticos del 8 como infalibles. Para ellos, Picca elige el Gallo Rojo (Scotch, Punt e Mes, Cinzano Rosso, pamaliqueur) y el Sazerac Estilo 878 (Jim Beam, Pernod, bitter 878, naranja y azúcar), dos cocktails secos, digestivos y de buena graduación alcohólica. El segundo, además, “es una muy buena opción para mostrarle al cliente un poco más que un cóctel, y darle a probar algo que hacemos nosotros, la esencia del bar: nuestros bitters caseros”, completa Picca.

GIN, EL SPIRIT DE ELLAS
“Es verdad que las mujeres tienen una tendencia a tomar tragos más dulces o frescos, pero esto no tiene que ver con la cantidad de alcohol que contengan”, explica Germán Lacanna, uno de los socios de Verne Club. “Por ejemplo, un trago que lleva gin, limón, triple sec y mermelada de naranja (el Breakfast Martini) es relativamente fuerte, con notas secas y perfumadas dadas por el gin, muy apreciado por nuestras clientas en Verne. Si yo al trago en vez de ponerle gin le pusiese bourbon, y si además la cantidad de bourbon fuese menor a la cantidad de gin que iba en el original, voy a obtener un trago menos seco y menos fuerte”, agrega. “Sin embargo, la elección femenina casi siempre se inclinaría hacia la versión con gin. Es una paradoja, pero tiene que ver con que la mayoría del público femenino prefiere al gin por sobre el bourbon, aunque el primero sea más seco y pueda ser hasta incluso más alcohólico, dependiendo de la dosis. De todos modos, por suerte, cada vez hay más mujeres que rompen con estos paradigmas”.


Por Elena Paoloni